EL CIELO TIENE UN COLOR BLANCO GRISÁCEO

El cielo tiene un color blanco grisáceo, como el de las paredes del Colegio. De una clase a la otra es igual, solo cambia de persona y su aburrida forma de hablar. El descanso está acompañado por un jugo insípido y unas papitas que entran a su cuerpo con lentitud. No hay nadie interesante con quien hablar, ni muchos temas que le interesen tocar, solo quiere irse a su casa, escuchar su música y buscar alguna otra manera de pasar el día de la forma más soportable posible. No es fácil para ella salir de este círculo, porque esta manera de vivir es la que cree que le ha tocado y a pesar de los esfuerzos en casa, no se le ve la sonrisa que muy bien delimitaba su carita y que le daba una sorpresa especial a cada instante que se compartía con ella.


 

¿Qué sucedió con esta niña?, ¿Será acaso que el proceso de la niñez termina siempre en una irremediable rebeldía o en la desaparición de los sentimientos naturales? Nos hemos hecho estás preguntas al encontrarnos como padres, familiares o como docentes a nuestros niños que nos contagiaban de vida y ahora el que musiten dos palabras seguidas es todo un desafío. ¿Es este un proceso en el que inevitablemente todo ser humano debe transitar? La respuesta es sí y no.


Por una parte, la teoría de los septenios de Rudolf Steiner sostiene que la vida humana presenta tres grandes fases importantes y en cada una de ellas se presentan diferentes cuestiones con sus propias características cada 7 años. Así que en algún momento de nuestra vida y en especial en lo que es conocido como el segundo septenio de vida (de los 7 a los 14 años periodo que viene marcado fuertemente por la pubertad y abre las puertas hacia la madurez sexual), empecemos a sentir un vacío interno que hasta ese momento no habíamos experimentado. Este vacío es producto de dos emociones que son la angustia existencial y el desamparo, que a su vez nacen de la interpretación de sentirnos perdidos en la vida y sin un rumbo claro. Desde este punto de vista y de cierta manera es inevitable no transitar por este camino, es decir, todos pasamos por esta ruta en algún momento de nuestra existencia.


Por otra parte, a pesar de que es un hecho de que, la pubertad se inicia por una serie de cambios neurohormonales debidos a la interacción entre sistema nervioso central, hipotálamo, hipófisis y gónadas, haciendo que experimentemos cambios internos a nivel de nuestra manera de pensar, que nos lleva a interpretar la vida de una manera distinta, tomando decisiones diferentes, esta transición de nuestra vida no tiene por qué ser un proceso sufrido ni deprimente. Empezando por desvirtuar la creencia de que todos los adolescentes pasan por el mismo proceso, está comprobado que el 80% de los niños que empiezan su pubertad pueden relacionarse de manera sana con su entorno, ¿pero esto de que depende?. Es en la medida que el ser humano se adapta a sí mismo, aprende en cada paso de su vida a reconocerse y asimila los cambios de una manera consciente, que puede vivir la vida y sus etapas desde la plenitud. Lo que en algún momento aprendimos que la vida debe ser de cierta forma, o transitarse de cierta manera, no son más que creencias colectivas, que, al estar aceptadas de manera generalizada, es entonces que las acogemos como verdades.


¿Pero entonces como puedo yo intervenir en el proceso de este niño o niña, evitar que sufran ese tortuoso camino o sacarlos del mismo? Cada camino es único, y se nos ha dado la gran oportunidad de elegir como queremos caminarlo, así como tú has tenido esa libertad ellos también la tienen. Eso no quiere decir que estés en una incapacidad total de actuar frente a estas situaciones, lo que entiendes con esto es que tu responsabilidad en el asunto llega hasta donde el otro está eligiendo por el mismo; y sí, los niños también están eligiendo su vida. Ahora en tu competencia está; ser un acompañante en el proceso, en esta etapa se generan muchas dudas por las cuales tu ya has pasado, puedes empezar explicándole al niño o niña que es normal empezar a experimentar cambios en su cuerpo y en su manera de pensar para disminuir la incertidumbre y la ansiedad de no saber que le está sucediendo. En este momento de vida también están en búsqueda de una identidad así que puedes interesarte en lo que le está llamando la atención en ese momento, su estilos, sus gustos, hacerle preguntas para que el empiece a clarificar con que se siente identificado. Y lo más importante es mostrar desde tu ejemplo y desde tu amor, como lo que él o ella este experimentando tal vez no sea agradable, no es la única alternativa que tiene para vivir en ese momento, pero no debes juzgar y tratar por un momento de ponerte en los zapatos y en su piel, para sentir y pensar de una forma en que le haga sentido.


Tal vez las tonalidades con las que ella este viendo el cielo solo estén mostrando el color que está proyectando su corazón, la comida sabe a lo que saben los pensamientos que se repite a sí misma, y esos pensamientos que son su dialogo interno, sabe que, si no son interesantes para ella, pues no van ser interesantes para nadie más, por eso concluye, es mejor no hablar con nadie. La sonrisa en su rostro es entonces una consecuencia de su satisfacción interna, porque siendo niña aun bien sabe que sonreír por sonreír, solo para agradar es como decirle a su profesor de matemáticas que le encanta su clase solo para que le ponga buena nota. En conclusión, en esta historia de la niña que parece estar sumida en sentimientos de desmotivación hacia su vida, encontramos también que está siendo coherente con lo que ella cree que es. Pero, ¿realmente sabe quién es? Está claro que le hace caso a sus pensamientos, ¿pero esos pensamientos son lo que ella es o son parte de una historia que ha elegido contarse?

#educación #proposito #consciencia #jovenes #adolescencia #adolescentes #formacion

32 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo